miércoles, 29 de septiembre de 2010

Golpe a la Democracia

Recuerdo que a mis 14 años, cuando existían aquello que llamaban aprendices, los mayores del lugar, nos contaban que: había habido un tiempo, en que los trabajadores, tenían derechos, al igual que los empresarios. Que unos y otros podrían reclamar aquello que les parecía más justo, sin imponerlo al otro, a través del dialogo y el acuerdo. En aquellos tiempos trabajamos 60 horas, diez horas todos los días de jueves a sábado. Los que defendían a los empresarios se llamaban Gremios y dialogaban con los que defendían a los trabajadores, que se llamaban sindicatos. Esto sólo podía ocurrir en un estado democrático, que entonces yo, no entendía muy bien que era, acostumbrado, a la figura del dictador y sus secuaces, que eran quienes imponían las normas, sin más, por obligación y sin derecho a protestar.
Con el paso de los años, fui conociendo a gente, que luchaba por aquello, en la clandestinidad, por supuesto. Y me enamore de la idea de la democracia, de  los sindicatos, los partidos políticos, y sobre todo del dialogo, en contra de lo impuesto, lo obligado y la violencia contra todas aquellas voces que se pudieran atrever a protestar.
Al llegar a la democracia, formé parte de un pequeño grupo que organizaba charlas, tanto por parte de los de sindicatos, como de partidos políticos, por los barrios y asociaciones. Mi papel no era muy relevante, ponía y sacaba las sillas, me encargaba de que los micrófonos funcionasen, acomodaba a la gente y estaba al tanto de la calle, no fueran a venir algún grupo ultraderechista. La policía a veces, ponía una furgoneta en la calle, para protegernos, pero siempre acababan dentro del local, interesándose como cualquiera de los ciudadanos en lo que se explicaba. Y, aunque mi papel, no era muy relevante, como ya he dicho, me sentía orgulloso de ello, de formar parte, de alguna manera, de aquel cambio que se estaba produciendo, a la fin y a la postre solo tenía 20 años, y entonces todo se idolatra.
Hoy veo a aquellos sindicatos, y me avergüenzo, de ellos. Han convocado una vaga general, un derecho constitucional, nadie lo niega. Pero lo que obviamente han olvidado esta pandilla de pseudo-sindicalistas, es del derecho al trabajo, que “también” consta en la constitución. Y se han olvidado de lo más importante, de mantener la libertad de las personas a escoger, sin presiones y sin amenazas. Hoy la democracia ha sufrido un golpe terrible, porque los sindicados han actuado, como una panda de mafiosos, “obligando” unas veces sutilmente (dejando a una ciudad sin transporte) y otras a la fuerza (piquetes informativos, con palos y porras), han actuado como lo hubiesen los cuerpos represores del franquismo.
Me gustaría, tener suficiente poder de convocatoria, para organizar una manifestación, en contra de “los cuerpos represores sindicales”, para que se den cuenta, de que no…, que no nos han convencido, que son peores que Rajoy, Zapatero. Y que nos hemos dado cuenta, de que solo actúan para justificar su existencia, para no dejar de recibir las subvenciones que del estado. Que a los ciudadanos, cuando nos aprietan, no hay que obligarnos a nada, salimos a la calle  a protestar. De forma pacífica, organizada, sin violencia y sin coacciones. Lo único que hay que tener es un motivo justificado( y este lo es). Y por si se les ha olvidado, les recuerdo la manifestación en Barcelona del Pasado 10 de Julio.
Prohibido prohibir, prohibido obligar. Y como pequeño homenaje a J.A. Labordeta, alguien que defendió la libertad de expresión con mayúsculas, espero que algún día se cumpla, su himno:
“Habrá un día
en que todos,
al levantar la vista,
veamos una tierra
llamada libertad.”

3 comentarios:

  1. Suscribo totalmente los comentarios versados.
    una reflexión: Todos pagamos en nuestra Declaracion de Renta una partida para subvencionar a los sindicatos: ¿por que no se elimina y se financian exclusivamente de sus afiliados??
    Fuera subvenciones a quienes amenazan y meten miedo a la gente. Muchos comercios me consta no abrieron por ese motivo. ¿eso es libertad??
    Daniel

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  2. Real como la vida misma.

    Endavant.

    Ferran

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